Advanced Biomedical Science
Oxigenación a presión elevada. Dentro de la cámara se respira aire enriquecido u oxígeno a una presión mayor que la atmosférica, lo que aumenta la cantidad de oxígeno disuelto en la sangre. Es una tecnología estudiada por su relación con la recuperación física y el bienestar general.
La cámara se presuriza por encima de la presión atmosférica normal (1 ATA). La presión se sube y se baja de forma gradual al inicio y al final de cada sesión.
A mayor presión, más oxígeno se disuelve en el plasma sanguíneo, más allá del que transportan los glóbulos rojos.
La persona permanece acostada o sentada, respirando con normalidad. Una sesión suele durar entre 60 y 90 minutos.
Existen dos grandes tipos de cámara hiperbárica. Se diferencian en la presión que alcanzan, el gas que se respira y el uso para el que están pensadas.
Cámara flexible e inflable, de presión leve. Generalmente trabaja con aire ambiente apoyado por un concentrador de oxígeno.
Cámara de estructura rígida, de acero o acrílico, capaz de alcanzar presiones más altas y de trabajar con oxígeno de alta concentración.
Estudiada por su posible relación con la recuperación después de actividad física intensa.
Interés científico en el aporte de oxígeno a los tejidos y en procesos de reparación.
Evaluada en estudios por su relación con procesos inflamatorios y recuperación funcional.
Investigación en curso sobre energía, descanso y envejecimiento saludable.
La cámara hiperbárica no es adecuada para todas las personas. Puede causar molestias en oídos y senos paranasales por el cambio de presión, y está contraindicada en casos como neumotórax no tratado. Consulta con un profesional de salud antes de usarla, especialmente si tienes una condición pulmonar, cardíaca o de oído, estás embarazada o tomas medicamentos.